Las instalaciones de laboratorios clínicos son los sistemas técnicos que permiten procesar muestras biológicas con seguridad, precisión y trazabilidad: climatización y renovación de aire, extracción localizada, electricidad de continuidad, gases técnicos, agua purificada, red de datos y gestión de residuos biosanitarios. En un hospital, el laboratorio es un servicio central del que dependen las urgencias, los quirófanos y buena parte de las decisiones clínicas del centro.
A diferencia de un espacio administrativo, el laboratorio reúne en el mismo recinto a profesionales, agentes biológicos, reactivos inflamables y equipos automatizados que disipan calor de forma constante. Su diseño debe resolver a la vez tres objetivos que a menudo entran en conflicto: proteger al trabajador, preservar la integridad de la muestra y garantizar que el servicio no se interrumpa nunca. Un fallo en la extracción o en el respaldo eléctrico compromete resultados y plazos.
Además, el laboratorio hospitalario evoluciona mucho más rápido que el edificio que lo alberga. La automatización preanalítica, las cadenas de transporte de muestras, la biología molecular y la genética han transformado en pocos años las necesidades de espacio, de potencia eléctrica y de refrigeración. Por eso proyectamos las instalaciones con reserva de capacidad y con una distribución flexible que admita el crecimiento tecnológico sin obras mayores.
En INGHO trabajamos exclusivamente en hospitales y centros sanitarios desde 2004. Nuestro equipo procede de la gestión y la explotación de hospitales públicos, de modo que conocemos el laboratorio desde dentro: cómo se organiza el turno de urgencias, qué ocurre cuando cae un analizador y qué mantenimiento real admite cada solución técnica. Ese conocimiento práctico se traduce en proyectos que funcionan el día después de la entrega.
Entre nuestras referencias figuran el laboratorio de análisis clínicos del Hospital de Jerez y el edificio IBIMA de investigación biomédica en Málaga, dentro de más de 800 proyectos ejecutados en más de 30 países. Todos ellos se desarrollan con metodología BIM, que coordina las disciplinas, detecta interferencias antes de la obra y reduce los sobrecostes entre un 10% y un 20%.
Acompañamos al centro en todo el ciclo de vida del proyecto: análisis del programa funcional, anteproyecto, proyecto de ejecución, apoyo a la licitación, dirección de obra, puesta en marcha y transferencia al equipo de mantenimiento. Un único interlocutor técnico desde la primera reunión hasta el primer resultado analítico validado en la nueva instalación.
Renovación de aire, extracción de cabinas y vitrinas, y temperatura estable para los analizadores. Ver más →
Zonas limpias para biología molecular, clasificadas según UNE-EN ISO 14644. Ver más →
Preinstalaciones de analizadores, cadenas preanalíticas y cabinas, coordinadas con el fabricante. Ver más →
Cuadros dedicados, SAI para analizadores y neveras de reactivos, y respaldo por grupo electrógeno.
Gases portadores y de incubación, vacío de laboratorio y agua de calidad analítica distribuida en bucle.
Contención por presiones, esclusas, circulaciones limpias y sucias y recogida diferenciada de residuos.
Un laboratorio hospitalario no es un único espacio, sino un conjunto de áreas con exigencias muy distintas que el proyecto de ingeniería hospitalaria debe resolver una a una.
Climatización y calidad del aire: el laboratorio exige caudales de renovación superiores a los de un área administrativa, temperatura estable para la fiabilidad de los analizadores y extracción independiente de cabinas y vitrinas. Los criterios de la UNE 100713 y del RITE se combinan con el estudio de las cargas térmicas reales del equipamiento, en coordinación con la climatización hospitalaria del centro.
Bioseguridad y contención: las áreas de microbiología y los laboratorios de mayor nivel de bioseguridad requieren esclusas, cascadas de presión hacia el local de mayor riesgo, extracción con filtración y superficies fácilmente descontaminables. Las cabinas de seguridad biológica se sitúan fuera de las corrientes de aire, con sus acometidas resueltas desde el proyecto.
Instalación eléctrica y continuidad: la analítica de urgencias no puede detenerse. Se proyectan circuitos dedicados por zona, SAI para analizadores y para neveras y congeladores de reactivos y muestras, respaldo por grupo electrógeno y alarmas de temperatura, bajo el REBT y coordinado con las instalaciones eléctricas hospitalarias.
Gases técnicos y agua purificada: los equipos consumen gases portadores y de incubación, vacío de laboratorio y agua de calidad analítica distribuida en bucle para evitar estancamientos. El dimensionado depende del equipamiento elegido, por lo que se define en paralelo al plan de equipamiento hospitalario.
Automatización y flujo de la muestra: el recorrido desde la extracción hasta el archivo determina la posición de la recepción, del núcleo automatizado y de las áreas especializadas. Un buen diseño evita cruces con residuos y facilita ampliar la cadena analítica, en coordinación con la ingeniería clínica y electromedicina.
Iluminación, incendios y áreas singulares: la iluminación sigue la UNE 12464.1, con niveles adecuados a la lectura de resultados y a la microscopía, y la protección contra incendios el CTE DB-SI, con atención a los almacenes de reactivos. Las salas de tallado de anatomía patológica y las áreas de biología molecular exigen extracción reforzada y separación estricta entre zonas.
Un método probado en hospitales públicos y privados, con el jefe de servicio y el equipo de mantenimiento implicados desde el primer día.
Cartera de pruebas, cargas de trabajo y áreas necesarias.
Selección técnica y recorrido de la muestra.
Modelado 3D, memorias, planos y presupuesto.
Control técnico y económico y obra por fases.
Pruebas, ajuste de presiones y entrega documentada.
Especialistas en hospitales, no generalistas de la edificación.
Laboratorio de análisis clínicos del Hospital de Jerez y edificio IBIMA de Málaga.
Conocemos la explotación diaria del servicio, no solo el papel del proyecto.
Interferencias detectadas antes de la obra y sobrecostes reducidos un 10-20%.
Los hospitales consumen entre 200 y 400 kWh/m² al año; identificamos ahorros de hasta el 50%.
Docentes en el Máster de Ingeniería Hospitalaria de la Universidad de Málaga.
● Laboratorio de análisis clínicos del Hospital de Jerez
● Edificio IBIMA de investigación biomédica, Málaga
● Hospital Regional Universitario Carlos Haya, Málaga
● Hospital Universitario Punta de Europa, Algeciras
● Hospital Comarcal de La Línea, Cádiz
● Complejo Hospitalario Torrecárdenas, Almería
● Hospital Virgen de la Arrixaca, Murcia
● Hospital Reina Sofía, Córdoba
● Hospital Regional de Oriente, Zacapa (Guatemala)
+800 proyectos en hospitales de todo el mundo
Algunos de los hospitales y edificios sanitarios en los que hemos trabajado.
Las dudas más habituales de responsables de laboratorio y de infraestructuras.
Cuéntenos su programa funcional y le propondremos una solución técnica realista, ejecutable y eficiente. Consulta sin compromiso.